Hace 30 años abrimos las puertas de nuestros Centros Comunitarios con un objetivo claro: garantizar espacios de educación, cuidado y alimentación para los pibes y pibas de nuestros barrios.
Hoy, pese a la crisis y los recortes del gobierno nacional, seguimos sosteniendo esta construcción colectiva con el mismo compromiso y más fuerza que nunca.
Porque la educación popular, la organización y lo colectivo, son nuestra respuesta ante la injusticia.
Treinta años de lucha, treinta años de comunidad, treinta años de dignidad. Seguimos.










