Acerca de las intervenciones sobre las niñeces y juventudes en pospandemia

Acerca de las intervenciones sobre las niñeces y juventudes en pospandemia
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Con la vuelta a la presencialidad en los Centros comunitarios y escuelas, las/os educadores, trabajadores/es del campo de la salud y docentes estamos registrando con más presencia que nunca -a partir de la comunicación con las familias- que se están realizando gran cantidad de interconsultas y diagnósticos tempranos en niños y niñas.

Entre los diagnósticos, los que más se destacan son Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Asimismo, nos llama la atención que en su mayoría estas definiciones son en torno a “niños -varones-”, apareciendo como problema cuestiones vinculadas a la conducta. En muchos casos, las familias comentan que se les ha sugerido iniciar tratamiento fonoaudiológico, psicopedagógico, psicológico, acompañado -en algunas situaciones- de medicación para tratar el supuesto déficit.

De acuerdo a ello, desde el equipo extensionista, graduados y estudiantes de Ciencias de la Educación, expresamos nuestra más profunda preocupación por el aumento creciente de los diagnósticos y medicalización de nuestras niñeces y adolescencias. Consideramos que el trastorno prescrito refiere a un tipo de intervención que es patologizante y clasificatoria, especialmente en edades tempranas.

Al igual que los y las educadoras, nos preguntamos ¿Qué consecuencias tiene para niños, niñas y familias el diagnóstico temprano? ¿Cómo afecta las trayectorias, relaciones y actividades de niños y niñas esos diagnósticos y medicalización? ¿Se consideran en estos diagnósticos las condiciones en que crecieron y se desarrollaron niños y niñas en contexto de pandemia, se los concibe como parte de lo que afectó a todos y todas o se los piensa como separados de la sociedad? ¿Qué concepciones subyacen para definir qué es una conducta “normal” o “deficiente”? ¿Cuáles son los parámetros tenidos en cuenta para definir un diagnóstico y posterior medicalización en edades tempranas? ¿se tienen en cuenta las consecuencias subjetivas de quienes son diagnosticados y medicados con fármacos a tan temprana edad? ¿antes de medicar y derivar a las niñeces se agotan todas las instancias de intervención? ¿se trabaja articuladamente y en red para leer la situación que pone a las niñeces en situación de padecimiento subjetivo? ¿Cuál es el rol que asume la escuela frente a la consulta de las familias?

Desde el equipo hace años que venimos sosteniendo y defendiendo, que los niños y las niñas son sujetos sociales que, pese a la edad, entienden y significan las relaciones sociales de las que forman parte. Quizás entonces, la tristeza, la dificultad para separarse de sus familias, sus enojos y posibles dificultades en los aprendizajes, no deberían asombrarnos en un contexto pos pandemia.

Cuando en 16 de marzo del 2020 nos tuvimos que ¨quedarse en casa¨, en muchas familias se tradujo, en pérdida de empleo, muerte de seres queridos, encierro en ambientes pequeños, pérdida de lazos sociales y tramas de cuidados habituales, imposibilidad de hacer la tarea por no tener acceso a internet, entre otros. Ante este escenario, nos preguntamos si ¿Es posible, como adultos, suspender nuestras expectativas sobre las niñeces y juventudes y acompañarles a metaforizar cómo transitaron estos años? ¿Podemos suspender la medicalización y derivación por una escucha atenta que nos permita entender qué nos sucedió en este tiempo? ¿Flexibilizar la dinámica de las instituciones sin volver a ¨una normalidad¨ cuyas rutinas y organización son cuestionadas hace décadas?

De acuerdo al INDEC, en el segundo semestre del 2021, el 27.9 % (2.6 millones) de los hogares de nuestro país está por debajo de la línea de pobreza, datos que expresan que el ASPO y la DISPO, profundizaron las desigualdades de clase, de género y etarias, haciendo más arduas las tareas de cuidado y crianza. En este dramático escenario, consideramos necesario pausar el tiempo de las derivaciones y medicalización, y potenciar intervenciones cuya centralidad sean la escucha, el diálogo, el juego, y el ofrecimiento de dispositivos de enseñanza que promuevan la participación, el encuentro y la diversidad, con contacto y en las aulas.

Equipos de la Carrera en Ciencias de la Educación – UNLu

Psicología Educacional
Educación Especial
Taller II de Orientación en Psicopedagogía
Seminario: Intervenciones, miradas y dispositivos con niñeces y juventudes

 

Podés entrar y firmar en aquí

 

 


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2 comentarios en «Acerca de las intervenciones sobre las niñeces y juventudes en pospandemia»

  1. Buenas tardes. Hace poco comencé a trabajar en el equipo EOE de un jardín de San Martín y me sorprendió la cantidad de diagnósticos y medicalización en los niños… la verdad sin conocer mucho del tema, mi primera impresión fue un exceso de la mirada médica y poca tolerancia a las diferencias. Quisiera seguir en contacto con ustedes para poder intercambiar sobre esta problemática ya que al parecer la institución escolar también está inmersa en este discurso exclusivamente médico.

    Espero sus comentarios, muchas gracias por el trabajo.
    Daniela, Lic. en Sociología

    1. Buenas, gracias por comunicarte con nosotrxs, te dejamos nuestro contacto por mail, porque a la brevedad tendremos una reunión con la socviedad pediátrica.

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