El trabajo comunitario: esencial en tiempos de pandemia

Foto: niña cocinando las recetas del proyecto ¨Olores y sabores hasta que nos reencontremos¨

La mayoría de nuestros centros comunitarios, se remontan a la olla popular, nacida al calor del hambre  y la desocupación, fruto de las crisis socioeconómicas que azotaron a parte de la población argentina (hiperinflación del 89¨; década menemista, estallido del 2001, y los años de la gestión Cambiemos).Lejos de desaparecer, estas experiencias de organización barriales, nos sostuvimos en el tiempo, y nos fuimos reconfigurando y organizando, para ofrecer espacios educativos, de cuidado y de alimentación,  a niños, niñas, jóvenes y sus familias.En el transcurso de tres décadas, entre educadoras, nutricionistas, médicos,  familias y pibes, construimos saberes, a partir de la reflexión y documentación  de nuestras prácticas cotidianas, que nos permitieron organizar, planificar, administrar y optimizar los menús y el presupuesto.

Video: Equipo del centro comunitario Los Botijas

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Quienes Somos

Somos un colectivo de 194 mujeres y 20 varones, quienes diariamente desde hace más de 30 años recibimos a 2551 niños, niñas y jóvenes entre 45 días a 18 años y a sus familias.